Piraña 3D. Pescaditos con mala leche
Piraña 3D ha sido hecha para ganar dinero. No para que gane premios, no para que pase a la historia, ni para que los críticos de cine le echen flores. No señor, ha sido rodada para que la muchachada se gaste los cuartos yendo al cine. Y la verdad es que lo han conseguido.
La acción tiene lugar en un lago… pero un lago americano, que son mejores.
Tú vas a un lago español y te encuentras:
- Una familia compuesta por un padre con una barriga fuera de lo común, que no suelta el botellín de cerveza ni aunque se caiga de bocas, 3 chiquillos, uno de ellos que es heredero de la barriga paterna y los otros dos que lo jartan de hostias, la abuela que no se levanta ni a beber agua y una madre histérica que no para de gritar a los niños cafres.
- 4 niñatos que van en un coche tuneado amarillo, hablando a voces y que cuando se ríen, tocan las palmas (odioso). Borrachos desde por la mañana.
- Y nunca falta en un lago que se precie… un colgao, “comío” de mierda, que va en una motillo campera, acompañado por un galgo amarrado a una cuerda. Indispensable.
En cambio, el lago americano está rebosando de tías buenas, casi todas borrachas, en bikini o ensañando las tetas y saltando. Siempre saltando. Cosa fina.
Pues bien, en el lago de las tetas… digo, de la película, se produce un temblor de tierra que dejá salir por una grieta submarian un chorro de pirañas. Pero no unas pirañas cualquiera, no, no, no, unas pirañas prehístoricas con más hambre que la hostia (normal, no comían desde la era…viejuna).
Como pasa en estas situaciones, pues coincide con la fiesta anual en el lago (de ahí el número inusitado de tetas). Y, como también es habitual, el poli (o la poli en nuestro caso) tiene que salvar a todo niñato y tetona que anda por allí (con la ayuda de un cientifiquillo… como siempre).
OPINIÓN
La película es mala. Yo no la ví en 3D, pero vamos, que en 2D le sobra una. Lo que tengo que reconocer es que me reí viéndola. Sobre todo en el apoteósis pirañístico que está muy cerca del gore.
El que salga Elisabeth Shue y el número de tías buenas equivalente a la población de Segovia… no os voy a engañar, ayudaron a la diversión.
Es ua peli para verla con los colegas, con par de cervecitas y a sabiendas de que es malucha de cojones. ¿Por qué no verla? Os aseguro que habéis visto cosas peores.


jajajaja
He visto la película y tu crítica es un fiel reflejo de la misma.